Àgatha en las redes sociales

Barcelona, enero 2020

Me preguntan, varias veces, si no he llegado a pensar en que podría estar excediéndome al exponer a mi hija de 19 años y con autismo en las redes sociales.

Sinceramente, al principio sí que tenía cierto resquemor, la típica sensación de que podía estar rompiendo la intimidad de una persona que no entiende lo que le rodea y, por lo tanto, no podría defenderse de cualquier manipulación hacia ella.

Esta sensación sigue perdurando en mi mente y en mi manera de trabajar la concienciación por el autismo, pero tengo que decir que cada vez disminuye más, pues creo que, gracias a tratarse de un ser más que especial, inocente cien por cien y con una sensibilidad transparente, nos da a entender que somos el resto a los que se nos considera normales, como los atípicos.

Basta con ver o escuchar la cabecera de las noticias para darse cuenta de las barbaridades que estos seres considerados como normales están realizando, en un mundo cada vez más deteriorado y en el que priman los intereses personales por encima del de las personas.

Políticos deprimentes, economía en un alfiler, la Tierra cada vez más contaminada, guerras, enfermedades muevas.

Odios, atentados, pederastia, corruptelas, hambre que no interesa saciar, continentes perdidos por la desidia de otros continentes.

Falta de recursos para investigación, cultura por las nubes, desolación.

Y resulta que ella es la antítesis de todo esto. 

Sus imágenes con esa sonrisa que tendría que contagiar. Su alegría con esos saltos por toda la casa. Su mirada abierta. Su abrazo. 

Ella no tiene inquietudes, no conoce el mal, que le ronda tan de cerca, por otro lado…

Deberíamos fijarnos más en estos espíritus inocentes, sin malicia alguna, y aprender de esa bondad inherente a un ser especial. 

Por eso me gusta «jugar» con sus imágenes y transmitir esa falta de conexión con las personas, característica de quien tiene autismo, con sus miradas, sus sonrisas, su belleza, su excelsa inocencia, su paz…

No, de momento no pienso dejar de hacerlo.

Gabriel Maria Pérez – Presidente UNIVERS AGATHA AUTISME

5 comentarios en “Àgatha en las redes sociales

  1. Entenc perfectament de què parles i t’admira, ja ho saps. No deixis de fer-ho: el seu somriure és el millor dels antídots contra tots els mals de què parles, no ho dubtis!!

  2. «Sus imágenes con esa sonrisa que tendría que contagiar. Su alegría con esos saltos por toda la casa. Su mirada abierta. Su abrazo.»

    SIGUE HACIÉNDOLO Gabriel!

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