ANTONIO FCO. BUITRAGO

ANTONIO FRANCISCO BUITRAGO

Tenemos el placer de hablar del magnífico escritor ilicitano Antonio Fco. Buitrago.

Probablemente sin sus ideas, empatía, solidaridad y buen arte en la escritura, nuestra asociación no hubiera iniciado su camino.

De él partió la idea, conjunta con Gabriel Maria Pérez, de empezar un proyecto cultural para sensibilizar sobre el autismo y otros trastornos similares.

Aparte de persona con gran humanidad, es un escritor muy prolífico, con novelas satíricas, rayando la grosería, pero una grosería por irónica y salvaje que se hace divertidísimas, lejos de parecer ofensivas.

Antonio es una persona muy directa, irónica pero a la vez muy sensible, y eso lo demuestra su poesía, una poesía nutrida de lecturas de poetas como Miguel Hernández, Antonio Machado, Bukowski, etc.

Aquí tenéis el enlace de su Facebook:
https://www.facebook.com/antoniofco.buitragofernandez.9

Aquí podréis encontrar dónde adquirir su obra:
https://www.todostuslibros.com/autor/buitrago-fernandez-antonio-francisco

Y aquí dos de sus poemazos que hemos tenido el gusto de poder compartir anteriormente:

ÁNGELES DE CARNE

En los silencios que navegas quisiera nadar
porque es en sus colores donde nazco mortal.
 
Al fondo limpio de esos ojos de húmedo vidrio,
allá donde todos nos asomamos sin saber mirar y
la vida comienza a sentirse sin tener que aparentar. 

Allí, en aquella proximidad tan lejana
donde la palabra que no dice torna a su fauna,
surge la paz que, sin gritar, cuan mirlo canta. 

Somos muchos los que morimos sin conocer nada de nuestra espalda,
porque somos muchos los que ignoramos hasta qué punto es pura el alma,
de quienes se alimentan de susurros, abrazos y suspiros. 

Arrópame en tus sueños, que cuan bellos momentos,
harán de tu laberinto el más grande y cálido de los universos. 

Nadie mamará la verdad de la tierra como los seres sin maldad,
que abandonados por quienes hablan, y corren, y chillan,
quedan aparcados en rincones donde no se mira
y los sueños, son egoísmo, y vulgaridad, y desidia. 

¿Qué pasara por esas cabezas armadas de alegrías y penas?
Cuando pese a estar rodeadas se llenan del mucho que para otros es nada.
Y qué más dará! Pues solo ellas saben el sentido de la libertad que al resto nos enjaula.
Ese, es el precio de ser “normal”. 

Y yo, desde esta atalaya que el tiempo erosiona,
sigo soñando con el alma más o menos intacta,
con nadar en esos silencios que navegas donde, seguro que sí,
los colores nos invitarán a volar e insistirán en hacernos reír.

ETERNAMENTE AGRADECIDO

Estaré eternamente agradecido al mecánico
que me cambia el aceite y las bujías,
al panadero que madruga todos los días,
al zapatero que remienda
y alarga la vida de mi calzado,
a la verdulera que me guarda las mejores naranjas
y me pone al día con los chismes del barrio. 

Estaré eternamente agradecido,
al camarero que busca entre las cervezas la más fría,
al mozo y moza que siempre saludan,
a la cajera del súper por su sonrisa,
al que me echa la gasolina por su persistencia al clima
y, a la vecina de arriba, por quitarse los tacones de vez en cuando.

Siempre habrá tiempo para apuñalarnos,
jamás faltaran las ganas de asesinar por una u otra cosa.
Hoy, prefiero estar agradecido a todos y cada uno de esos que como yo,
logran con mucho esfuerzo
mover el mundo desde lo más bajito y oscuro,
allí, donde se da cuerda al reloj que nos aprieta la vida
y estrangula acomodado en sus mentiras.

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